Fernando Reyna: "Con una sola lista no tiene sentido un cabildo de elecciones"

Cofradías/Entrevistas
Fernando Reyna Espigares

Universo Gaditano prosigue con sus encuentros universales cofrades. En este caso lo hace con el hermano mayor en funciones de la cofradía de Oración en el Huerto, Fernando Reyna, que nos muestra su cara más humana y su lado más cofrade en esta entrevista.

-Conozcamos un poco al Fernando Reyna persona

Hace 33 años me coloqué en CASA lo que ahora se conoce como Airbus. Entré de montador en estructura aeronáutica, luego pasé a ser delineante y en ese cometido me he llevado gran parte de mi vida profesional. La irrupción de las nuevas tecnologías me hizo reciclarme y en la actualidad soy técnico en construcciones aeronáuticas.

-Conozcamos un poco al Fernando Reyna cofrade

A los siete años de edad cuando solía ir a ‘La bella sirena’ conocí a gente muy interesante como Don Puyazo y paralelamente me apunté en la Oración en el Huerto, bueno me apuntó mi tío Juan. Vivíamos en San Francisco, 30 y éramos cofrades desde pequeños. Por motivos laborales nos vinimos a vivir a San Severiano a la antigua casa-cuna. He salido en el Huerto de monaguillo con Paco Carmona, luego me involucré en el montaje de los pasos y en los "tinglados" que se montaban cuando el paso salía de la iglesia de San Severiano. Aún recuerdo cuando la Virgen abandonaba el templo a las ocho de la mañana y el palio y los varales se montaban en plena calle. Luego nos llevamos años, como la Virgen del Carmen cuando fue coronada, visitando los templos para poder salir. En la década de los 80 se creó la capilla desde la que hoy hacemos estación de penitencia. También he sido hermano de Humildad y Paciencia aunque ya no formó parte de la nómina. Tengo grandes amigos allí.

-Vamos con la rabiosa actualidad. Finaliza un período de ocho años al frente de su cofradía. ¿Qué valoración puede hacer de esa etapa?

Lo mejor ha sido la conjunción con mi junta de gobierno y mi unión con el director espiritual. Es uno más, un gran colaborador de la cofradía. Hemos conseguido muchas cosas pero más allá de eso el factor humano ha primado y nunca ha habido motivos para la discordia. Somos una gran familia en la que no hay protagonismos, todos remamos en la misma dirección. Vamos paso a paso y hemos tenido que renunciar a hacer algunas inversiones porque no podemos hacerlo tal y como están las cosas.

-Vuelve a formar parte de la lista encabezada por Arturo López Pinto por lo que va a estar implicado de lleno en el devenir inmediato de la hermandad

Pese a no ostentar el cargo de hermano mayor, quiero seguir implicado de lleno y eso que pensaba descansar. Pero seguiré ahí porque sé que vienen momentos difíciles. Era normal que me convencieran más cuando repetimos los mismos que formamos parte de la actual junta. Eso demuestra que no hay fisuras y que no importa quién esté de hermano mayor porque las decisiones las volveremos a tomar entre todos.

-¿En su caso no parece que haya que estar muy pendientes del quórum el 12 de enero?

Necesitamos 80 votos y son 400 hermanos los que tienen derecho. Por tanto no creo que haya problemas. Es más te puedo decir que tenemos controlados a los hermanos que seguro que vendrán a ejercer su derecho. Eso sí creo que se deben cambiar las normas diocesanas. No tiene sentido un cabildo de elecciones cuando hay una sola lista.

-¿Qué cree que le falta actualmente a su hermandad?

Un respaldo mayor por parte del barrio de San Severiano. Los hermanos deben implicarse más y saber lo que representa formar parte de la cofradía. Y que se produzcan menos bajas. En cuatro años hemos pasado de 800 a 600 hermanos, hemos perdido a un 25%.

-¿Qué diferencia hay entre la cofradía que se encontró hace ocho años de ser hermano mayor y la de ahora?

La hermandad ha evolucionado mucho. A nivel de cultos, cada vez se hacen mejor las cosas y en el tema de la dirección espiritual hemos dado un giro de 360 grados. Tenemos un director espiritual que nos ayuda incluso en circunstancias económicas. También hay que reconocer desde la humildad que nosotros también ayudamos a la parroquia.

¿Algún pequeño o gran proyecto que se haya quedado sin culminar?

El palio de Nuestra Señora de Gracia y Esperanza.

-Volvamos un poco a la actualidad. Segundo premio en el Concurso de Belenes, campañas solidarias, incluso organizaron un torneo de padel creo recordar. ¿Hay mucha vida en Oración en el Huerto más allá del Jueves Santo?

Efectivamente. Podemos sentirnos orgullosos de muchas cosas. Hay mucho respaldo por parte de los cargadores. Hace tres años cogieron el palio y están contribuyendo mucho con la cofradía. Todo lo que consiguen lo destinan a la hermandad.

-¿Qué le falta a nuestra Semana Santa?

Es verdad que ha evolucionado para bien. Le falta que un sector del público se comporte de otra manera, una mayor devoción por parte de quienes contemplan las imágenes en Semana Santa. La devoción que había antiguamente no tiene nada que ver con la de ahora. Internamente en las cofradías creo que falta juventud. Una vez que se tiene cierta edad casi todo el mundo se olvida de la túnica y quiere ser monaguillo. Y ya después la carga….

-¿Y qué le sobra?

A nivel general no creo que le sobre nada. Eso sí, en infraestructura quitaría la tribuna del Palillero. También me gustaría que la carga tuviera un menor protagonismo.

-¿Alguna hermandad que sea su espejo, un referente en la actualidad?

El Perdón. Me gusta cómo trabaja. Con pocos medios económicos han logrado tener el mejor patrimonio de las cofradías de Cádiz. A nivel cofrade y humano Manolo y Pepi son insuperables. Por no hablar de la extraordinaria obra social y de cómo fomentan la convivencia. Un ejemplo a seguir.

-¿Lo mejor de su vida cofrade en la Oración en el Huerto?

Cuando el padre Vallejo me casó dentro de la iglesia de San Severiano delante de mis titulares.

-¿Lo peor de su vida cofrade en la Oración en el Huerto?

La muerte de un capataz del paso de misterio poco después de un ensayo en la acera del Instituto Hidrográfico. Veníamos de ensayar y sufrió un desvanecimiento y no pudimos hacer nada por su vida. Me han podido pasar cosas malas pero como esa creo que ninguna.

-Cerremos esta entrevista como la iniciamos con un testimonio personal ¿un momento universal de la Semana Santa que le haya marcado y que recuerde con especial cariño?

Tengo tres. La misa matinal del Domingo de Ramos, la salida de Borriquita y la entrada en el barrio de Santa María con mi hermandad. Pero te diría que desde pequeño lo que más emociona es ver la cruz de guía de La Borriquita en la puerta del Carmen.