Rosa de la Jara: "Mis titulares no pueden estar detrás de una reja"

Cofradías/Entrevistas
La hermana mayor del Prendimiento

Universo Gaditano prosigue con sus encuentros universales cofrades. En este caso lo hace con la hermana mayor de la cofradía del Prendimiento, Rosa de la Jara, que nos muestra su cara más humana y su lado más cofrade en esta entrevista

-Conozcamos un poco a Rosa de la Jara persona

Trabajo como limpiadora en una empresa, labor que compagino con la de ama de casa. Soy madre y abuela.

-Conozcamos un poco a Rosa de la Jara cofrade

Hace 26 años cuando estaba embarazada de mi hijo. Mi hija mayor venía con su padre al coro del Patrocinio. Mi marido era compañero de trabajo de José María Verdía y al final yo también terminé vinculada a la cofradía. Reconozco que antes este mundo no me gustaba. Una vez vine a los cultos del Cristo y me ofrecieron hacer una ofrenda. Desde entonces me integré, incluso al coro Virgen del Patrocinio. Cuando murió Verdía entré en la junta de gobierno con José María Alonso. Lo pasé muy mal en aquel tiempo. Tuvimos que dimitir para que se fuera. Después formé parte de la lista de Julio López y tras su renuncia cogí el timón. En 2010 me presenté al cargo y hasta hoy. También soy hermana del Medinaceli, Expiración, Soledad del Santo Entierro y Afligidos.

-Una mujer al frente de una hermandad y además reelegida en su cargo algo impensable en otros tiempos. ¿Hay mucho peso femenino en el Prendimiento?

Es verdad que las hay. Y animo a todas las mujeres a que se involucren más en la cofradía. Hay algunas muy válidas que no se atreven a dar el paso para encabezar una lista. Eso sí, reconozco que me siento un poco rara en los plenos de hermanos mayores, aunque nunca me falta su ayuda ya que siempre me han abierto las puertas ante cualquier problema.

-¿Qué objetivos tiene al frente de la cofradía?

Nuestra prioridad es poder hacer vida de hermandad y recuperar nuestra casa.

-¿Y la capilla?

Es mi caballo de batalla. Mis titulares no pueden estar detrás de una reja. Y los devotos del Beato tampoco pueden sufrir lo que están sufriendo. Es el único santo gaditano y no merece ese trato. Estamos rogando al obispado y, de momento, no nos ha hecho caso. Estamos desesperados. Hemos visto un poco de luz con la llegada de la nueva abogada, Carmen Lobato. Nos ha atendido muy bien y en ella he depositado mis esperanzas. Mientras tanto seguimos reuniéndonos en un sótano del Carmen.

-¿Qué cree que le falta actualmente a su hermandad?

Aparte de todo lo anterior, un mayor compromiso de los jóvenes. Todo el mundo opina y protesta pero nadie se termina de integrar. Los hermanos como hermanos que son, ya sean jóvenes o mayores, tienen unas obligaciones. En muchas misas del Beato nos vemos solos los miembros de la junta de gobierno y a la Exaltación del Santísimo no viene nadie. El grupo joven y los demás hermanos apenas apoyan a los que estamos en los cargos de responsabilidad. La única excepción han sido los cuatro jóvenes que estaban en segundo plano y a los que he reclutado en la renovación que he efectuado en mi junta de gobierno.

-¿Algo que pueda sobrarle?

En estas circunstancias como comprenderá nada.

-¿Qué diferencia hay entre la cofradía que se encontró hace unos años cuando se presentó por primera vez y la actual?

Hace dos años había gente que perjudicaba a la hermandad y a los que hemos conseguido erradicar. Ahora somos poquitos pero buenos. Hay unión y ganas de trabajar, sin fisuras.

-¿Les está azotando mucho la crisis de capirotes?

Una barbaridad. Cada vez tengo menos capirotes. Hay familias que vienen en Cuaresma y no tienen dinero para salir y nosotros les pagamos los controles de salida.

-¿Qué le falta a nuestra Semana Santa?

Pocas cosas. Aunque por decir algo que seamos una verdadera hermandad. Hay un cierto individualismo y falta compenetración entre las propias cofradías. A veces es como si fuera una competición por ver quién saca el mejor paso o las flores más bonitas.

-¿Y qué le sobra?

Individualismo y falta de hermandad.

-¿Alguna hermandad que sea su espejo, un referente en la actualidad?

La Buena Muerte es mi referente por su carácter austero y sobrio. Puede parecer una contradicción en mi cargo de hermana mayor del Prendimiento pero siempre me fijó mucho en esa cofradía. Todos debemos aprender de ellos.

-¿Lo mejor de su vida cofrade en el Prendimiento?

Conocer internamente el mundo de las cofradías. Era cristiana pero no conocía este mundo. He aprendido muchas cosas. Creo mejor en Dios, conozco más al Santísimo. Incluso me siento mejor persona. Hay veces que ayudo más a la gente de la calle que a la de mi propia familia. Los míos me lo suelen reprochar con cariño.

-¿Lo peor de su vida cofrade en el Prendimiento?

Lo que estoy viviendo con la capilla.

-Cerremos esta entrevista como la iniciamos con un testimonio personal ¿un momento universal de la Semana Santa que le haya marcado y que recuerde con especial cariño?

Tengo que barrer un poco para casa. El año que no salimos y fuimos con el estandarte hasta la Santa Iglesia Catedral. Hicimos estación de penitencia que es el sentido de la salida. Me sentí muy orgullosa y fue un momento irrepetible.