Segundo presagio. El rico olor a incienso anuncia la llegada de la primavera

Cuaresma/Presagios
Un clásico de la Cuaresma

El tiempo comienza a marcarle el espacio a la ciudad. Es como si se tratara de un soñado despertar. El incienso reconquista las calles tras el paso de Don Carnal. Llegan los días en los que Cádiz se abre como si fuera una flor que espera con ansias la llegada de la primavera. No existe el tiempo, solo la memoria, no existe la hora, solo ese instante que guardaremos en la retina. Se declara abierto el tiempo de los días de la espera deseada. No hay esquina en la que tú inconfundible perfume anuncie con certeza matemática que nos encontramos viviendo el sueño de los cuarenta días y cuarentas noches. La luna alumbra el resurgir de la vida en el interior de los templos. En estos días te llega el recuerdo de aquella noche cualquiera de un mes cualquiera en el que ni siquiera el verano hacia mella en tu deseo de vivir este sueño.