María Rodés impregna con su libertad el Castillo de Santa Catalina

Ocio/Actividades
La cantante catalana

Hoy viernes, 25 de julio, a las 22 horas, en el Castillo de Santa Catalina continúa la programación cultural del verano organizada por el Ayuntamiento de Cádiz con el concierto que ofrecerá María Rodés.

Si, como  decía el poeta, uno es del tamaño de lo que ve, María Rodés es muy grande y muy grande se muestra, para quien la sepa ver, en su nuevo disco, una mirada transparente y despojada de prejuicios a un género que la barcelonesa sitúa en un contexto inédito, libre del histrionismo populachero que durante décadas lo ha estigmatizado, libre también de academicismo y regeneracionismo, libre de aspiraciones desmedidas.

Huyendo de su tendencia a lo dramático como compositora, María había retomado la vieja idea de grabar un disco de versiones y rebuscaba canciones que se hubieran hecho populares gracias al cine para dar forma a ese proyecto cuando, inopinadamente, se dio de bruces con la copla, una encarnación del drama hasta entonces casi completamente desconocida para ella. Advirtió que el lamento, la pena y el desasosiego, omnipresentes en la canción española, son ancestrales motores creativos en la cultura popular y los reconoció como vínculos entre ésta y su propia creación. La copla reconcilia a María consigo misma, el siguiente paso  es que María cante copla y precisamente eso es lo que hace la Rodés en su nuevo disco, María canta copla.

El “quiero que me dejen llorar tus pesares” del Ay pena, penita, pena, de Quintero, León y Quiroga, parece ser el propósito único de un disco en el que la ausencia de tremendismo y  amaneramiento facilita que la esencia de unas composiciones brillantísimas aflore sin artificiosidad en paisajes sonoros que surgen de la magistral conjugación de una sencilla instrumentación, delicadísimas y sugerentes interpretaciones vocales y profusión de sutiles arreglos hábilmente conjugados a los que La Rodés nos tiene acostumbrados y sobre los que las melodías intactas de El día que nací yo, Tatuaje o Tengo miedo adquieren una identidad que trasciende el tiempo y la estética y nos impide hablar de lo clásico o lo moderno, lo onírico o lo decadente sin ruborizarnos un poco.

Nos encontramos ante una nueva colección de canciones de María Rodés que, sin embargo, fueron escritas por otros mucho antes de que ella, ni lírica ni aflamencada, sin vibrato ni bata de cola, las hiciera suyas para siempre. 

BIOGRAFÍA

Maria Rodés (Barcelona, 1986) recuerda que le gusta cantar desde pequeña. Su primer contacto académico con la música comenzó en las clases extra escolares de guitarra, piano y canto. Sus primeros escenarios: los festivales del cole y las fiestas mayores de Vilassar y Cabrera de Mar. La sala de ensayos: su habitación de niña, amarilla y azul, siempre desordenada, y con más discos que peluches o muñecas.

Compartió Oniric con Andy Poole con quien publicó su primer disco“ Sin Técnica” ( Cydonia, 2009) y empezó a volar en solitario con “ Una forma de hablar” (Bcore, 2010) producido por Ricky Falkner. En octubre del 2011 estudia un postgrado en Arte Sonoro ofrecido por la Universidad de Barcelona que le permite descubrir nuevas perspectivas sonoras. Influenciada por estos estudios confecciona su último disco “ Sueño Triangular” (BCore, 2012) , auto-producido por la misma con la ayuda de la guitarrista Maru di Pace ( arreglos musicales) y el artista sonoro Lluís Surós (programaciones). En éste último combina el dream-pop con la canción de autor y la música concreta, ensanchando sin miedo los límites de la canción.

A lo largo de su trayectoria ha colaborado con distintos artistas como Raúl Fernández ( Refree), Coqué Malla, Espaldamaceta, o Anímic y ha participado en diversos proyectos musicales como compositora e intérprete. El álbum “ Convergència i Unió” ( Bcore, 2013) es fruto de su unión con Ramón Rodríguez ( The new Raemon) y Martí Sales (Els surfing Sirles).

A principios de marzo del 2014 sale a la luz un nuevo proyecto en forma de disco, titulado “Maria canta copla”, en el que Maria experimenta como arreglista y cantante reinterpretando de manera muy personal coplas clásicas como “Tengo miedo”, “El día que nací yo”, “Ay pena, penita, pena”  y “Tres puñales”.

Actualmente María se dedica a girar y presentar su nuevo proyecto que convive con el resto de su repertorio.