Nereydas y Filippo Mineccia presentan Niccolo Jommelli en el Festival de Música

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El compositor italiano

Hoy miércoles, 21 de mayo, a las 21 horas, en el Foyer del Gran Teatro Falla continúa el XXX Festival Iberoamericano de Música Manuel de Falla con la actuación de Nereydas y Filippo Mineccia presentando 'Niccolo Jommelli, el compositor de la luz', con música inédita del siglo XVIII.

Niccolo Jommelli (Aversa, cerca de Nápoles, 10 de septiembre de 1714 — Nápoles, 25 de agosto de 1774), fue un compositor italiano.

Tras estudiar con el canónigo Muzzillo de la catedral de su ciudad natal, continuó sus estudios en Nápoles en el Conservatorio San Onofrio con Prota y Feo, y después en el Conservatorio de la Pietà del Turchini (1728) con Fago, Sarcuni y Basso

A partir de 1736 fue maestro de capilla del marqués de Avalos quien se convirtió en su protector y le ayudó desde su primera actuación en el Teatro Nuevo de Nápoles con su ópera bufa L’errore amoroso, a esta le siguió en 1738 Odoardo. El éxito alcanzado con estas obras le abrió las puertas de otros escenarios italianos, Roma (1740) y Bolonia (1741), donde conoció al padre Giovanni Battista Martini, el más famoso músico italiano de la época. A partir de 1741 fue miembro de la Academia Filarmónica de Venecia, donde Hasse le nombró director del Conservatorio degli Incurabili (1743-1747). Durante estos años su prestigio era tan grande que se le pidió que seleccionara al candidato para el puesto de maestro de coro en Nápoles.

Entre 1748 y 1750 estuvo en Viena, representó su ópera Didone y se ganó la admiración de María Teresa de Austria y de Pietro Metastasio, poeta y libretista con el que hizo algunas colaboraciones. De regreso en Roma fue nombrado maestro de capilla adjunto de la basílica de San Pedro. En 1753 fue nombrado por el duque de Wurtemberg maestro de capilla en la corte de Stuttgart, con Brescianello. Aquí permaneció durante 16 años con un salario anual de 4.000 florines. Durante esta época amplió su cultura, que no se dedicaba solamente al campo musical. También equilibró la tradición italiana de la ópera seria con la técnica instrumental alemana y el teatro francés. Fue nombrado director general del teatro de la ciudad, consiguiendo elevar el nivel artístico de la orquesta, canto, mecanismos escénicos, danza… Se rodeó de instrumentistas famosos como Lolli y Nardini y de coreógrafos como Vestris y Noverre que hicieron que fuera reconocida su labor en toda Europa. Durante su etapa en Stuttgart compuso entre otras, Fetonte (1753), Cantone in Utica (1754) y las nuevas versiones de Enzio (1758) y de Didone abbandonatta (1763).

En 1769 las envidias suscitadas y la mala salud de su esposa le hicieron regresar a su ciudad natal Aversa, donde se retiró para componer música de cámara y música sagrada, entre la que destaca su Miserere, escrito poco antes de su muerte.