Poveda despliega su enorme voz para combatir el frío

Ocio/Actividades
El cantante catalán

Acaba de empezar agosto y nadie lo diría puesto que la noche es fría y desapacible. Pese a este inconveniente, la playa de la Caleta se convierte una semana más en el marco incomparable para dar la bienvenida a un maestro de los grandes, una figura del flamenco, muy versátil porque canta copla, canción ligera y como no flamenco. Nos referimos al genial Miguel Poveda. 

El Castillo San Sebastián poco a poco se irá llenando, esta vez el respetable se sentará en las sillas habilitadas para la ocasión. 

Sobre las 22:45 horas saldrán los músicos al escenario y poco después al artista. 

Miguel interpretará un tema que tiene como eje central la libertad. Poveda se mostrará al público elegante, vestido con traje de chaqueta y de negro absoluto. Tras el comienzo el artista dará las gracias Cádiz, las buenas noches y empezará a regalarnos su voz. 

Poco después, el artista bastante comprometido con los problemas de la sociedad, denunciará los asesinatos que se están cometiendo en Gaza. Y comentará que a pesar del frío, él se entregará al público, regalándonos su pedazo de voz. 

Tras sus cuatro primeros temas, Poveda se marchará de la escena, para dejar a sus músicos que hagan una interpretación instrumental flamenca. Poco después llegará, ya sin chaqueta, y se sentará en una silla genuinamente flamenca para comenzar con unas alegrías de Cádiz, a las que le seguirán malagueñas, tientos, tangos. 

A continuación llegará un momento especial de la noche, ya que Poveda invitará a salir al escenario a varios compañeros de profesión: De Écija llegará una joven promesa del cante, llamado Kiko Peña, de Cádiz David Palomar, de Chiclana de la Frontera Antonio Reyes, de ese mismo lugar, un veterano del cante, Rancapino y, por último, de Granada, la única figura femenina pero no por ello de menor categoría profesional, Marina Heredia. 

Entre todos ellos interpretarán un martinete. 

Al finalizar el público aplaudirá al grandioso elenco de artistas y Poveda comentarán que volverán a salir más tarde. 

Poveda seguirá por Solea. Y a continuación con un homenaje a José María Flores y Manuel Molina, e interpretará la canción “Todo es de color”. 

Luego Miguel Poveda, se retirará del escenario para cambiarse y saldrá Marina Heredia que nos regalará un tango argentino que lleva por título “Uno”. 

Tras la interpretación de Marina, Poveda que saldrá enchaquetado de nuevo y con una pajarita al cuello, comenzará la parte coplera del recital con un popurrí de “Coplas del querer”. El público aplaude. 

Y le seguirá la copla “Vente tú conmigo”. Antes del precioso tema “A ciegas” entre otros… 

En este momento volverá agradecer al público su presencia a pesar del frío y que en está ocasión va a interpretar un tema que compuso Antonio Burgos, presente entre el público junto a su compadre Curro Romero, que él nunca ha cantado y que para ello necesita leerlo y espera no equivocarse. Son las famosas “Habaneras de Cádiz”, que en su día hiciera famosas el desaparecido Carlos Cano. 

Tras los agradecimientos, comenta que le hace mucha ilusión cantar “La leyenda del tiempo”, homenaje a su admirado Camarón de la Isla, para dar fin al recital, el público aplaudirá entusiasmado y vitoreará al artista. Para ello volverá a llamar al elenco de acompañantes allí congregado. 

Tras la misma, se despedirán, pero, posteriormente, volverá a salir a la escena para cantar “Mis tres puñales” antes del fin de fiesta por bulerías. 

Ha sido una noche en la que el frío no nos ha dado una tregua, pero Miguel Poveda lo ha dado todo para dejarnos un buen sabor de boca.